lunes, 26 de enero de 2026

MOTAUROS 2026

Tras unos años sin poder asistir a esta concentración motera, llego la hora de dejarse ver por Motauros, aunque este año también fue una concentración atípica para nosotros por diversos motivos, los cuales muchos de vosotros ya sabéis, ya que pusimos diversas publicaciones en redes sociales, pero bueno, algo es algo, hemos disfrutado del viaje y lo hemos pasado en grande dentro de lo que cabe.

Así que vamos a empezar esta crónica la cual espero que no se haga muy larga y pesada.

DÍA 1: ALMERÍA - TOLEDO

Salimos un jueves día 15 de enero, con el cielo apunto de oscurecer y sin mucho frío la verdad, eso si, arrastrando el cansancio de la jornada laboral de todos estos días atrás. Marikiya al salir de trabajar, llegó a casa, nos miramos y sin decir nada, ambos sabemos que el viaje ya ha comenzado.

La moto la teníamos ya lista en la cochera, preparada, con todas las maletas cargadas y encarada a la calle, como si también tuviera ganas de escaparse. Rumbo norte. Destino final: Motauros 2026, Tordesillas, pero primero, Toledo.

A medida que vamos avanzando, nos oscurece y la carretera nos recibe con una lluvia no muy copiosa pero si persistente a partir de Manzanares (Ciudad Real), una lluvia de esa que no molesta al principio, pero que acaba calándose hasta los huesos. La mitad del trayecto lo hacemos de noche, con el asfalto brillando como un espejo traicionero y las luces reflejándose en cada gota. 

Durante el viaje, hacemos una parada para poner gasolina a la moto, estirar las piernas, ir al baño y pegar un bocado dulce para reponer fuerzas, ya que aun nos quedaban unos cientos de kilómetros.






















No es un viaje cómodo, pero sí de los que se recuerdan, ya que últimamente no hay viaje que hagamos en moto que no nos llueva. Toledo aparece al fondo con sus luces cálidas y esa grandeza que solo el viajero aprecia cuando llega a esta ciudad. 

Al llegar al hotel, aparcamos la moto, nos registramos y nos quitamos el agua de encima, nos cambiamos de ropa tras una calidad ducha y a pegar un bocado en el mismo hotel.

De momento que todo por medio, más tarde lo colocaríamos todo.

Foto en el espejo y a cenar.

Vacilando de mochilas, si queréis una ya sabéis, escribirnos por privado, las tenemos en venta, jejejeje.

En el menú tampoco nos hemos calentado mucho la cabeza, un filete empanado, patatas fritas y un huevo frito, y tengo que decir que el filete nos supo a gloria, estaba muy bueno, si señor.



Antes de irnos a dormir, fuimos a ponerle una funda improvisada a la moto, la traíamos de casa y la verdad es que para sorpresa nuestra nos aguanto todo el viaje, pero tranquilos, que ya hemos encargada una funda en condiciones.

Al llegar a la habitación colocamos todas las cosas y nos disponemos a dormir, que esto de conducir bajo la lluvia te hace ir tenso de pantalones, ponemos todo a cargar, móviles, cámaras y......premio, cuando voy a poner a cargar el casco de la moto, me cargo el cable de carga del intercomunicador, por lo que no puedo cargarlo y la batería pues ya que lo que me dure, me dio una rabia tremenda, aunque los cascos tienen ya su tiempo, siempre da rabia que se te rompa algo.

-DÍA 2: TOLEDO - TORDESILLAS (VALLADOLID)

16 de enero. Amanece en Toledo lloviendo y un tanto fresca la mañana. No nos pusimos el despertador, total, mucha prisa tampoco es que tuviéramos, así que recogemos todo, una ducha rápida y a desayunar. 

Para desayunar, mini tostadas de jamón con salmorejo, se ve que aquí lo de restregar un tomate por el pan, como que no 😂😂😂😂.

Tras el desayuno, cargamos la moto, nos equipamos y al lío, antes de salir de Toledo visitamos la ciudad, que hacia tiempo que no pasábamos por aquí y a saber cuando volveremos.


Estas son algunas de las fotos que sacamos de la ciudad.





El Alcazar de Toledo siempre impone, es una autentica pasada.

























Al salir de Toledo, la lluvia sigue ahí, terca, acompañándonos durante kilómetros. Pasado Madrid, el paisaje empieza a cambiar y el aire se vuelve más frío. 

Pasado Madrid, el paisaje empieza a cambiar y el aire se vuelve más frío. Subimos hacia el puerto de Navacerrada y, casi sin darnos cuenta, la lluvia se transforma en nieve. 

Las maquinas quitanieves se han empleado a fondo para despejar la carretera, se puede circular sin problema, eso si, con mucho cuidado.


Al llegar a la cima, este es el panorama, empieza a nevar y no dejan de pasar maquinas quitanieves. Ubicación en  40°47'20.0"N 4°00'12.7"W

En nuestra tierra este tipo de paisajes lo vemos de higos a brevas, por lo que para nosotros es una estampa que nos flipa. Quizás yo si estoy más acostumbrado a ver nieve que Marikiya y normalmente me suelo desenvolver bien en este tipo de terrenos, aunque normalmente voy con el coche, pero eso no quita que disfrutemos con cabeza.
Recomiendo siempre estar al tanto del estado de las carreteras en cualquier época del año, seguir siempre las indicaciones de los agentes de la autoridad encargados de la seguridad del tráfico y sobre todo antes de meterte en un sitio ir preparado y si no lo estas, no te metas, si ves la cosa complicada, media vuelta.

Otra cosa que recomiendo, es que si ves un agente de agente de la autoridad, en este caso Guardia Civil de Tráfico, nunca dudes en preguntarle ante cualquier duda si se puede pasar o no, ellos están para ayudarnos. Nosotros donde paramos para hacernos la foto, tuvimos la suerte de ver dos patrullas de la Guardia Civil, una de Seguridad Ciudadana (desconozco el puesto al cual pertenecían) y otra de Tráfico, a los cuales les preguntamos si se podía cruzar el puerto de montaña con dirección a Segovia, a lo que nos miro de arriba abajo y nos dijo muy amablemente que si, que con cuidado, que el puerto estaba abierto y que de momento el uso de cadenas no era obligatorio. También nos preguntó que de donde veníamos, ya que normalmente ver a gente llegar a un puerto de montaña nevando pues como que no es muy común, normalmente se va en coche, por el frio y tal mas que nada, jajajajaja.

Dicho esto, continuamos nuestro viaje, rumbo a Segovia.


Siguiendo las indicaciones de la Guardia Civil, circulamos con cuidado. La moto avanza despacio, firme, como si entendiera la importancia del momento, hasta bajar de cota, donde la nieve desaparece por completo dando paso a un leve mollizneo, donde paramos para estirar las piernas y reirnos más si cabe de esta experiencia y del frio, ya que últimamente parece que nos acompaña cada vez que sacamos la moto, jajajaja.
La temperatura comienza a subir algo, pero tampoco os creáis que mucho, 1º C nos marca la moto ❄❄❄❄.

Al llegar a Segovia, esta nos recibe majestuosa. Paseamos por sus calles, miramos el acueducto, respiramos historia… Hemos venido a esta ciudad un par de veces, de hecho cada vez que viajamos al norte en moto pasamos por aquí, y jamas deja de sorprendernos el imponente acueducto.

Aparcamos la moto en un parking próximo, el cual es solo para vehículos de dos ruedas y nos damos una pequeña vuelta por la zona antes de ir a comer.

Ubicación del parking en 40°56'55.6"N 4°07'02.0"W o lo que es lo mismo en Plaza Santo Domingo de Guzmán, no tiene perdida.


Mires para donde mires, se respira historia. Si queréis saber algo más sobre el acueducto de Segovia, podéis buscarlo por internet.



Antes de irnos a comer, dejamos un pequeño recuerdo en el parking, así que si pasáis por allí y haces una foto etiquetarnos en Instagram.

Por cierto queremos agradecer también a una chica que tenia su moto estacionada aquí también, una KTM (desconozco el modelo ahora), por recomendarnos una funda para el asiento de la moto, ya que cuando llueve siempre es engorroso sentarse sobre el asiento mojado, en nuestro caso al llevar el asiento forrado con una piel de oveja, pues mas todavía, aunque de momento vamos bien, eso si, la funda que nos recomendó y a la cual le hicimos una foto con el móvil, ya está comprada, jejejeje.



Desde aquí nos fuimos a ver el Alcazar de Segovia, el cual teníamos pensado visitar por dentro, pero el tiempo se nos echo encima y nos tuvimos que conformar con visitarlo por fuera, por lo que en un futuro nos tocara venir de nuevo, jejejeje.

Estas son algunas de las fotos que sacamos del lugar.


Ahora llega uno de los grandes premios del viaje, comernos un cochinillo en el restaurante José María. Crujiente, inolvidable, casi sagrado. El frío que estamos pasando, la lluvia, la nieve y la carretera ya valen la pena solo por eso.



Para empezar poco o mucho puedo decir de este restaurante, el que no lo conozca ya esta tardando en venir y el que lo conoce pues ya sabe lo que va a encontrar en el, buen trato, buen servicio y muy buena comida. Nosotros empezamos por unos entrantes, un tentempié de huevos con huevos camperos con patatas nuevas y lomo cuado de la olla, unos judiones del Real Sitio con todo su acompañamiento y para culminar un cochinillo asado de nuestra corte y hornada, denominación marca de garantía "Cochinillo de Segovia" (copiado tal cual de la carta), todo ello regado con vino de la bodega de Pago de Corraovejas, Autor.

Por orden según puse anteriormente.




Ni tan mal.

Este hombre de aquí es Jesus y da la casualidad, que todas las veces que hemos venido aquí, que ya son unas cuantas, dio la casualidad que siempre nos atendió el, así que espero verlo en nuestra próxima visita, y como bien nos dijo, que si no lo vemos que sea porque esta de vacaciones o le toco la lotería, jajajaja. 


Pues ya si, podemos empezar a comer.


Se me olvidaba el postre, una tarta de queso con helado de fresa, jejejeje.

Ya estamos llenos, toca pagar la cuenta y ya. De nuevo volvemos a la moto, visitamos un par de pueblos cercanos, con castillos que parecen sacados de otra época, vigilando los campos desde lo alto. Paradas cortas, fotos, silencios compartidos y ese sentimiento de estar exactamente donde tienes que estar.

Lo primero es salir de la ciudad.


Nos vamos de Segovia pensando en nuestra próxima visita, la cual no creo que tardará mucho, en cuanto menos lo esperamos estamos organizando un viaje al norte, pasando claro esta por aquí, que aún tenemos cosas pendientes.



Mira que feliz, frío, lluvia, nieve, buena comida y viaje en moto, que más se puede pedir.



Ahora si, decimos adiós a Segovia.


La Leyenda, en Cantalejo, otra concentración que tengo pendiente.

Primera parada de la tarde, el Castillo de Coca.


Como culturilla general, en el año 1453, don Alonso de Fonseca, Arzobispo de Sevilla, recibió el permiso del rey don Juan II de Castilla, para la construcción de este castillo. En el año 1473 se llevó a cabo su ejecución por el maestro alarife Alí Caro, a instancias del tercer señor de Coca Don Alonso de Fonseca, sobrino del Arzobispo. Comenzando así mismo la construcción del cuerpo central de la fortificación de planta cuadrangular y patio de estilo mudéjar, flanqueada por la Torre del Homenaje.

De los Fonseca el castillo pasó a la Casa de Alba, y en 1928 la Dirección General de Bellas Artes lo declaró Monumento Histórico Nacional, formando parte también del Tesoro Artístico Español. En 1954 pasó al Ministerio de Agricultura, cedido por los propietarios, para que se instalara en ese lugar una Escuela de Capacitación Forestal que sigue funcionando en la actualidad, siendo muy demandada por los alumnos de toda España.

El castillo de Coca es considerado como una de las más hermosas muestras del arte gótico-mudéjar español. Su construcción asombra y enamora a quienes lo ven por primera vez, pues expresa en cada una de sus formas realizadas con el ladrillo, un conjunto arquitectónico original e imaginativo como pocos. Destaca la belleza singular de sus salas, en las cuales se ven representados hermosos motivos geométricos mudéjares realizados con estucos y pinturas, aportándonos así mismo un legado único e irrepetible. Otra particularidad radica en no haber sido construido sobre un cerro como suele suceder con fortalezas de este tipo, su sistema defensivo aprovecha los escarpes del terreno, el cual sirve de asiento a este castillo, que se alza sobre un ancho y profundo foso. Una romántica historia de amor fue protagonizada por el marqués de Cenete, hijo del gran cardenal Mendoza, éste terminó escaldado por las brasas lanzadas desde las almenas, cuando pretendía a una dama de los Fonseca.

Ubicación en 41°12'54.8"N 4°31'29.6"W o bien en Avenida Banda de Música, 40480 Coca (Segovia).

Del castillo nos fuimos a ver la Torre de San Nicolás también en Coca, la cual es una de las iglesias más antiguas del pueblo, el primer dato documental conocido es de 1247. De ella sólo queda en pie una esbelta torre. Muy poco se sabe del trazado de su planta y de las características del alzado. En 1715 ya no poseía feligreses, aunque seguía manteniéndose como ermita rural. A finales del siglo XVIII queda completamente en ruinas y actualmente forman un pequeño túmulo en torno a la torre.

La torre está construida en mampostería y ladrillo, ha conservado parte del enfoscado renovándose continuamente. Es un ejemplo más de arte mudéjar en Coca. Fechada a finales del siglo XII, se levantó muy poco tiempo después de que en Coca se asentaran contingentes mudéjares. La torre es una imitación de los minaretes islámicos, primando la austeridad de sus líneas.

Su planta, cuadrada, la verticalidad de cada una de sus caras está recorrida por un machón que se estrecha en su parte más elevada. En la mitad inferior, se divisan cinco pisos de arquillos ciegos dobles, en número de tres a cada lado del machón, presentan el mismo esquema que se observa también en la mitad inferior de la torre de Santa María la Mayor. En la mitad superior, cuatro pisos de arquillos también dobles, en número de uno a cada lado del machón, están abiertos a fin de aligerar peso de la parte más alta.

Ubicación en 41°13'07.9"N 4°31'29.9"W o bien en la Calle Canongia, 36, de la localidad de Coca (Segovia).




Aquí unas fotos más del castillo de Coca.


Seguidamente cogemos una carretera comarcal la SG-V-3531, hasta Olmedo, donde haríamos la siguiente parada para visitar el Parque Temático Mudéjar, dedicado a dicha arquitectura, un estilo artístico surgido de la fusión de tradiciones cristianas e islámicas en la Edad Media. En este parque podéis encontrar réplicas a escala de los monumentos mudéjares más representativos de la región de Castilla y León: castillos, iglesias, murallas, palomares y otros edificios. Las maquetas son a escala, con un total de 21 modelos aproximados a la escala 1:8 de obras reales como los castillos de Coca o La Mota. También hay trenes en miniatura recorren el parque entre lagos y fuentes, pero no los vimos, estarían fuera de servicio por algún motivo. 

Su ubicación en 41°17'23.7"N 4°40'53.5"W o bien en la Calle Arco de San Francisco 1, en la localidad de Olmedo (Valladolid).

Os dejamos con algunas de las fotos que sacamos del interior del parque y empezamos con una maqueta del Castillo de la Mota en Medina del Campo. Dentro se puede entrar, con cuidado, pero se puede.


Este ya es el Castillo de Coca. Me siento hasta poderoso y to, lastima que casi que no entre por las puertas, jajajaja.

Sacamos algunas fotos.






A los castillos se puede entrar, pero el acceso es complicado, por lo menos para mi que mido 1,83, por lo que me quedo fuera en la mitad de los castillos sin poder entrar, en cambio Marikiya es una todo terreno, jajajajaja.








Soy pero que los niños pequeños, jajajajaja.






Visitado el Parque, ahora si ponemos rumbo a la concentración, aunque antes pasaríamos por la casa que tenemos cogida para dejar las cosas y aligerar así el peso de la moto. En este trayecto corto no nos complicamos demasiado, de Olmedo a Medina del Campo y de allí autovía hasta Velliza, que es donde está la casa.


Hora de irnos a a concentración.

Puerta de acceso a la concentración invernal de Motauros.
Finalmente llegamos a Motauros, el ruido de las motos, el olor a leña, el ambiente invernal y motero que lo envuelve todo. Pero la aventura tiene da un giro inesperado, Marikiya pierde el móvil, no aparece, no hay manera de localizarlo. Por mucho que tratábamos de llamar, no obteníamos respuesta, ya que lo mismo una de dos o nadie dic aun con el o el que lo tiene no quiere cogerlo, quien sabe, el caso es que retrocedemos sobre nuestros pasos para ver si damos con el, ya que en primera instancia pensábamos que quizás a la hora de recoger las acreditaciones, se pudo quedar encima del mostrador o bien donde aparcamos la moto para recoger las acreditaciones, pudo haberse caído, pero por mucho que dimos vueltas, no hubo manera de encontrarlo.

Al final sin ver nada de la concentración, acabamos en el cuartel de la Guardia Civil Tordesillas, poniendo una denuncia, por pérdida o sustracción del teléfono. Cosas que pasan. El caso es que ya teníamos el viaje echado, de venir con toda la ilusión del mundo a esta concentración acabamos, marchándonos para casa pensando que mañana sería otro día y que claro esta, que el finde pasase lo más rápido posible.

Al llegar a casa, lo típico, ducha, pijama y a comernos la cabeza. Yo, cabezón a más no poder, hincho las redes sociales de mensajes con lo ocurrido, Facebook, Instagram, etc., más que nada por si alguna persona daba con el teléfono poder recuperarlo, pero sinceramente poca esperanza teníamos.

La moto quedó aparcada en casa, mañana sería otro día.
Al final consigo localizar el teléfono por la aplicación, dando como georeferencia una calle del pueblo de Tordesillas, la última señal la ubicaba allí. Eran casi las 00:30 horas y estaba lloviendo, por mucho que llamaba al teléfono, no obteníamos respuesta, por lo que optamos por la prevención y anulamos la línea telefónica y el terminal, pero me guardaba un as en la manga, aunque Marikiya era muy reacia a usar es as, por lo que nos fuimos a la cama, aunque sinceramente, yo dormir lo que se dice dormir, poco o nada. 

- DÍA 3: UN MOTAUROS DIFERENTE

17 de enero. Amanece lloviendo y hay previsión de nieve 😮.

Nada más despertar, desayunamos, ducha rápida y con esperanza terca, nos dirigimos al lugar donde marcaba la última ubicación el teléfono. Miramos, buscamos, preguntamos, toque varias casas… pero nada. El móvil no aparece, ya no da señales de vida, por lo que a partir de ahora si que debamos por perdido el teléfono, en fin, cosas que nos pueden pasar a todos y que no queremos que nos pasen.

Seguimos adelante, con los planes que teníamos previstos. Nos vamos a Medina del Campo, donde visitamos el Castillo de la Mota, en un principio la idea era visitarlo entero, pagar y acceder por todos los rincones, al menos esa era la idea que teníamos en Almería cuando planeamos el viaje, pero no contábamos con perder el teléfono y eso nos pasó factura.

Ubicación en 41°18'35.7"N 4°54'34.1"W o bien la Avda. del Castillo s/n Medina del Campo (Valladolid).

Como culturilla general, ahora, porque ese día no veas, jajajajaja, el Castillo de la Mota es una de las fortalezas medievales más emblemáticas de Castilla y León y un icono histórico de la villa de Medina del Campo (Valladolid). Su nombre proviene de la “mota”, es decir, el montículo natural sobre el cual se asienta, desde donde domina todo el entorno.

📜 Historia y arquitectura:
- Orígenes antiguos: El emplazamiento estuvo fortificado desde al menos el siglo XI, coincidiendo con la repoblación cristiana tras la etapa musulmana. 
- Construcción principal: La estructura que hoy conocemos se consolidó entre los siglos XIII y XV, con importantes obras realizadas bajo los monarcas Juan II, Enrique IV y los Reyes Católicos. 
- Diseño militar: Es un castillo de planta trapezoidal con un barbacana exterior, murallas dobles, cuatro torres y una gran torre del homenaje de más de 40 m de altura. Su diseño incorpora defensas adaptadas al uso de artillería, siendo una de las fortificaciones pioneras en este sentido en Europa.
- Material y estilo: Construido mayormente en ladrillo rojo, típico de la región, con detalles en piedra en troneras y escudos.

🛡️ Funciones históricas:
El castillo no solo fue un baluarte defensivo:
- Sirvió de fortaleza militar y arsenal artillero. 
- Fue archivo real durante el reinado de Enrique IV. 
- Prisión de Estado, donde estuvieron encarcelados personajes ilustres como Cesare Borgia o Hernando Pizarro. 
- Su importancia fue tal que fue objetivo en conflictos como la rebelión de los Comuneros en 1520.

🏛️ De la ruina a la restauración:
A partir del siglo XVI el castillo decayó, pero a inicios del siglo XX fue declarado Bien de Interés Cultural (1904). Se llevaron a cabo trabajos de restauración especialmente tras la Guerra Civil Española (1936-1939). Durante la dictadura de Franco albergó la Escuela de Mandos de la Sección Femenina, un uso que marcó su historia reciente antes de su transformación en espacio cultural y turístico. 

📍 Visitar el castillo:
Hoy es propiedad de la Junta de Castilla y León y abre al público como monumento histórico y espacio de actividades culturales, cursos y conferencias. Muchos visitantes acceden a él a través del Centro de Recepción del Castillo, desde donde se organizan visitas guiadas que incluyen desde los restos arqueológicos hasta la liza, pasadizos subterráneos, patios y la capilla. 

🌟 Curiosidades:
- La torre del homenaje, con más de 40 metros de altura, domina el paisaje y se puede subir para obtener vistas espectaculares del valle. 
- Sus murallas artilladas lo convirtieron en referente europeo en la adaptación de castillos a la guerra con artillería. 
- En su interior se conservan obras de arte, como un tríptico flamenco del siglo XV y un crucifijo de marfil del XVII.

En definitiva, el Castillo de la Mota, situado en lo alto de un cerro que domina Medina del Campo, es una de las fortalezas más imponentes y mejor conservadas de Castilla y León. Su silueta de ladrillo rojo, es visible desde varios kilómetros a la redonda, no solo impresiona por su tamaño, sino también por la importancia histórica que tuvo durante siglos. El nombre del castillo procede precisamente de la mota, el montículo natural sobre el que se alza, una ubicación estratégica que permitía controlar el territorio circundante.

La fortaleza actual comenzó a tomar forma entre los siglos XIII y XV, alcanzando su máximo esplendor bajo el reinado de los Reyes Católicos. Su arquitectura es un magnífico ejemplo de castillo adaptado a la artillería: murallas dobles, una amplia barbacana defensiva y una monumental torre del homenaje de más de cuarenta metros de altura. Además de su función militar, el castillo fue archivo real y prisión de Estado, albergando entre sus muros a personajes históricos tan destacados como Hernando Pizarro o César Borgia.

Tras siglos de abandono, el Castillo de la Mota fue restaurado en el siglo XX y hoy es un espacio cultural abierto al público. Las visitas permiten recorrer patios, murallas y pasadizos, así como subir a la torre para disfrutar de unas vistas privilegiadas del paisaje castellano. Más que una simple fortaleza, el Castillo de la Mota es un testimonio vivo del poder político, militar y simbólico que convirtió a Medina del Campo en uno de los centros clave de la historia de España.

Estas son algunas de las fotos que sacamos del Castillo de la Mota.






Que triste, que pocas fotos sacamos y mira que estuvimos tiempo dentro dando vueltas, en fin, finalizada la visita, volvemos a coger la moto. La mañana esta fresca.

Terminada la visita nos dirigimos al centro de la ciudad, ya que por las calles hay varios espectáculos relacionados con la concentración, como por ejemplo la ruta que hacen desde Tordesillas a Medina del Campo, la cual nosotros no hicimos, ya que nos fuimos a buscar el teléfono y luego directamente a ver el castillo.

De todas formas dimos una pequeña vuelta por la zona y nos pusimos a ver tiendas de telefonía móvil, ya que hoy día pierdes el teléfono y es como si te quitan un zapato, llevamos todo metido en el teléfono, así que eso, nos pusimos a mirar tiendas en vez de estar pendiente de la concentración, al fin y al cabo lo primero es lo primero. Lo dicho, duplicado de tarjeta y a mirar, pero los precios se nos iban del presupuesto, por lo que decidimos ir a comer y acercarnos después a Valladolid a mirar más opciones, también recordar que era sábado eran casi las una del medio día y las tiendas estaban a punto de cerrar.

Para comer tentamos reserva en un restaurante, el cual parecía estar vacío, teníamos reservado para eso de las dos de la tarde, pero nos adelantamos con la intención de comer e irnos a Valladolid.

Dicho esto, volvemos a coger la moto, ponemos rumbo a Valladolid, donde pasamos por varias tiendas mirando teléfonos, comparando precios, hasta dar con una tienda y un teléfono el cual se adapta a nuestras necesidades y requisitos, y entonces, como si el viaje aún no hubiera dicho su última palabra, empieza a nevar en Valladolid.

Bueno, decir que el camino desde Medina del Campo hasta Valladolid, unos 40 minutos más o menos, lo hicimos bajo una intensa lluvia y llegando a Valladolid esa intensa lluvia paso a convertirse en nieve, pero de momento estábamos tranquilos ya que de momento la nieve no cuajaba en el suelo.

Decidimos volver a casa. Pero la nieve no perdona. Las calles empezaban a subirse de nieve, los accesos se bloquean y acabamos medio incomunicados, atrapados por el blanco silencio. A la concentración, vista la previsión del tiempo, la cual daba nieve todo el fin de semana, decidimos pasar por casa, al menos para una ducha calentita y para cambiarnos de ropa, ya que íbamos empapados, no nos fuimos a primera hora de la mañana con los trajes de la moto y ahora sufrimos las consecuencias, jajaja.

Cuando llegamos a casa, la nieve empezó a cubrirlo todo, por lo que al final decidimos quedarnos allí calentitos viendo Netflix y tomando algo. Marikiya, se puso a trastear su nuevo teléfono y configurar un montón de cosas.

El tiempo en la calle estaba tal que así.


En cuestión de minutos la moto ya estaba cubierta por la nieve.

Yo me asome a la esquina de la casa para ver si se veía algo más, ya que a mi esto me flipa, pero también había que ser realista, al día siguiente tocaba regresar a casa y si las carreteras estuvieran cortadas, malo.


Cada vez más apretaba la nieve.

Y la moto, cada vez más blanca de la nieve, jajajajaja.


Este era el panorama en casa, chimenea encendida, ropa secándose, Netflix, sofá y manta.

Y como no, una cervecilla y unas patillas que habíamos comprado el día de antes y menos mal, que compramos para hacer bocadillos y tal, si no nos hubiéramos ido a la cama sin cenar, jajajajaja.

Mientras tanto este era el panorama en la calle.

En casa se estaba mejor que en la calle, las cosas como son, nos pusimos una serie que veníamos siguiendo desde hace un tiempo y ya, pero yo no podía quitarme de la cabeza la movida del móvil, por lo que le eche un ojo a las publicaciones que había puesto previamente en redes sociales, dando una de ellas resultado. 

Me escribió un chico, diciendo que había encontrado el teléfono, eran ya casi las doce de la noche y por mucho que yo quise escribirle, estaba claro que o estas pendiente del teléfono o no ves las notificaciones y más si estas en una concentración donde justo a esa hora estaban de conciertos; por lo que comencé a realizar una criba, saque mis dotes de averiguaor (como decimos por mi tierra) y di con un familiar del mismo, que estaba en Madrid, tuve más suerte, tras escribirle y contarle lo que había pasado, le di mi numero de teléfono para que me llamara y así poder recuperar el teléfono. Tengo que reconocer que en un principio pensé que alguien me estaba gastando una broma, pero hemos venido a jugar y más no iba a perder, jajajajaja.

Al final justo antes de irme a la cama, cerca de las 01:00, me sonó el teléfono, un número desconocido. Descuelgo y al otro lado un chaval me dice que tiene mi teléfono, sin dar muchas más explicaciones, me dice que no me preocupe que me lo guarda y que al día siguiente me lo daría, estaba claro que en ese momento era una locura, más que nada por la que estaba cayendo. Le doy algo de confianza y creo.

- DÍA 4: VUELTA A CASA

Domingo 18 de enero. El día amanece nublado, chispeando, pero sin nieve, al menos de momento. Lo primero que hago al despertar es llamar al teléfono del chaval que supuestamente tiene nuestro teléfono, pero no obtenemos respuesta, al poco rato me mando un whastapp y quedamos en un sitio en concreto de la concentración, por lo que preparamos todo y nos disponemos a salir.

Esta foto es del patio interior de la casa.

La cara de momento le cambio por completo, ya estábamos a un paso de recuperar el teléfono o no.

La moto estaba ya casi lista, solo faltaba guardar los chaquetones, los cuales se tiraron toda la noche secándose y vaya que si se secaron.

Y así es como amaneció la moto. Tranquilos que la nueva funda de asiento/protector esta al caer.


Ya esta todo, toca dejar la casa e ir a la concentración y ver si tenemos suerte y recuperamos el teléfono. 

Al llegar, volvemos a llamar y seguimos sin obtener respuesta, pero a los pocos minutos me suena el teléfono y bingo, consigo quedar con el que tiene nuestro teléfono, el cual a los pocos minutos aparece.

Aún hay esperanza en la humanidad y en el espíritu motero, no se ve mala gente, el teléfono esta intacto, eso si, me manifiestan que se han quedado unas pegatinas que tenemos entre la funda y el teléfono a modo de recuerdo, jajajajaja.

Ahora si, un ultimas fotos en la concentración, con algo de mejor cara y salimos pitando que son cerca de las doce del medio día y aun no sabemos como nos vamos a encontrar la carretera.

Estas son las fotos que sacamos antes de partir y ya con el móvil recuperado.


Dejando huella por Motauros, el año que viene espero ver la pegatina en el mismo sitio, jajajaja.



Salimos.


Eso si, antes de irnos, foto en la entrada.





Al poco de salir, pararíamos a echar gasolina y estirar un poco las piernas, cada vez hace más frío, aunque el tiempo acompaña un poco.

Circulamos por una nacional, concretamente por la N-VI a la altura de la localidad de Villacastín y dado el paisaje que teníamos delante, como no parar para hacer unas fotos para el recuerdo.




Mas adelante volveríamos a parar para hacer mas fotos, jajajajajaja. Estamos en San Rafael y este es el panorama que tenemos delante.



Aunque parezca mentira por la calle hay gente paseando. Le pedimos a dos chicas que nos hagan una foto.





Hace frio, si señor.


Continuamos.




Pensábamos que éramos los únicos locos que tiraron por aquí. En San Rafael, nos acompaño un grupo de tres moteros hasta lo más alto, donde pudimos conversar con ellos e incluso nos hicimos unas fotos. Ellos se dirigen a Valencia, así que les quedaba también un rato de moto, aunque se sorprendieron cuando les dijimos hacia donde íbamos nosotros, jajajajaja.

Ubicación en 40°42'36.1"N 4°08'24.6"W o en Puerto de Guadarrama o Alto del León, sito en la Carretera Madrid-La Coruña, N-6, PK 56, en la localidad de Guadarrama (Madrid).





Desde el Puerto de Guadarrama directos sin parar a comer y lo hacemos en un bar ya conocido para nosotros, ya que en multitud de ocasiones hemos parado aquí a comer. El restaurante se llama 3 Jotas y no se come nada mal, tanto de menú como a la carta.

Ubicación en 39°58'41.7"N 3°34'11.1"W o bien en la A-4, PK 55, de la localidad de Ocaña (Toledo).

Desde aquí, ya poco más, tan solo pararíamos en Jaén para poner gasolina y estirar las piernas, desde allí nuevamente a la moto y a casa sin parar. Cuando llegamos cerca de las ocho y pico de la tarde, lo normal, sacar todas las cosas de la moto y apilar la ropa para poner mil lavadoras al día siguiente.

Otra cosa que nos quedaría también es lavar la Jamelga, ya que en un viaje como este, en el que nos cayó lluvia y nieve por todos lados, por no mencionar también el barro, que la moto venia que daba pena, por lo que le toca un merecido baño y revisarla a fondo, pero eso ya seria al día siguiente, cuando estuviésemos ya algo mas descansados.

En definitiva, un viaje diferente, una concentración invernal que poco hemos disfrutado por la movida que tuvimos con el teléfono, ahora eso si, los trayectos de ida y vuelta como niños pequeños. Contando los días estamos ya para que llegue enero del 2027, liarnos la manta a la cabeza y lanzarnos de nuevo a la aventura. 

Así, lejos del plan perfecto, de no tener móvil a tener dos, con frío afuera y calor dentro, entendemos que este viaje no iba solo de llegar a Motauros y disfrutar de una concentración invernal más. Iba de la lluvia, de nieve, de carreteras heladas, de perder cosas y ganar recuerdos. De compartirlo todo, incluso los imprevistos, vivir momentos y sumar experiencias, y como no de añadir un nuevo reto a nuestras espaldas, perder y recuperar un teléfono móvil en un fin de semana. A todo esto añadiría eso de que antes se vivía mejor cuando no estábamos tan conectados a un teléfono en el bolsillo, tendríamos otras preocupaciones, pero disfrutábamos más de otras cosas.

En este viaje hemos hecho un total de 1.722 kilómetros los cuales hemos disfrutado desde el primero al ultimo. Lo dicho, el año que viene repetimos si o si. Os dejamos con la tabla de gastos.

Gasolina:

Lugar

Importe

Litros

Euros/litro

Almería

28,44 €

21,91

1,289

La Carolina (Jaén)

30,42 €

18,65

1,529

Navalmanzano (Segovia)

33,96 €

25,55

1,329

Palacios de Goda (Avila)

32,44 €

21,64

1,499

Jaén

40,53 €

27,24

1,488

Total

165,79 €

114,99 litros



Alojamiento:

Lugar

Total Euros

Toledo (incluye cena y desayuno)

53,33 €

Velliza (Valladolid)

180 €

Total

233,33 €


Restaurantes:

Lugar

Total Euros

Restaurante Jose María (Segovia)

113,70 €

Restaurante Mohino, Medina del Campo (Valladolid)

27 €

3 Jotas, Ocaña (Toledo)

23,80 €

Total

164,50 €


Tiendas de alimentación:

Lugar

Total Euros

Día Tordesillas (Valladolid)

11,91 €

Total

11,91 €


Compras varias:

Lugar

Total Euros

Teléfono móvil (Valladolid)

190 €

Total

190 €


Museos, lugares turísticos, parques de atracciones, ocio en general:

Lugar

Total Euros

Parque Temático Mudéjar, Olmedo (Valladolid)

9 €

Total

9 €


Total gastos del viaje:

Gastos

Total

Entradas Motauros

72 €

Alojamiento

233,33 €

Comida

11,91 €

Restaurantes

164,50 €

Peaje/Parking

-

Souvenir 

10,50 €

Otros*

190 €

Combustible

165,79 €

Avión 

-

Barco

-

Medios de transportes (tren, autobús, taxi…)

-

Total

848,03 €


Tenemos que hacer constar que este viaje se nos fue de precio, ya que el sábado en Valladolid tuvimos que comprar un teléfono móvil nuevo, ya que desconocíamos que más tarde recuperaríamos el nuestro, cosas que pasan y que son imprevisibles, también tenemos que decir, que lo podíamos haber devuelto al llegar a casa, pero dado que el teléfono es mejor que el que ya teníamos, hemos decidido quedárnoslo, jejejejeje.

El tema de los restaurantes ya es otra cosa, un día es un día y una paliza un rato, si comemos bien, estamos agosto y todo es de diez, los doy besados y su, volveré a repetir en el mismo restaurante.

Ahora eso si, pido disculpas por una concentración un tanto accidentada por nuestra parte, lo mismo no es lo que os esperabais, pocas fotos de la concentración y unos relatos un tanto aburridos quizás, pero fue nuestra experiencia en este Motauros 2026, el cual espero y deseo que el próximo año se nos de mucho mejor, que nos nieve, que nos llueva, que nos haga un frio del carajo y que no perdamos ningún teléfono, jejejejeje.

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Ahora si, damos por concluida esta crónica, espero que os guste y recordar, que la fuerza os acompañe, mis queridos padawans.

Todas las fotos y vídeos fueron realizadas con:

- GoPro Hero8 Black.
- GoPro Hero7 Black.
- Xiomi 14T Pro.

Pd: por menos de 300 kilómetros, no saco la moto, jajajaja.

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GRACIAS.

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